va y…me acaricia

La entrada de hoy la entenderán perfectamente las madres y confío que algún padre también.

Anoche era una de esas noches que parece que recién empiezan, aunque realmente ya es casi de madrugada. Noches en las que mi hijito quiere estar solamente en mis brazos, juntitos. Sentía  cansancio físico con dolor en los brazos y la espalda con molestias. Por momentos el sueño parecía vencerme, pero no me dormía pendiente de mi hijito, de su carita, observando sus ojitos, sus sonrisas, suspiros y esos sonidos y movimientos que hacen mientras lactan. Además estoy muy atenta a todas esas emociones que se trasmiten cuando se alimenta a un hijo.

Las que son madres, ¿lo recuerdan?

Pasaban las horas e intenté poner en la cuna a mi hijo, pero en pocos minutos tuve que levantarle nuevamente en mis brazos y estar acurrucada con él.  Y en ese momento sucedió… abrió sus ojitos, nos miramos, sonrío, estiro su manita y va… me acarició el rostro. Qué momento tan mágico de los dos,  qué felicidad tan inmensa y qué descarga de energía tan desconocida para mi.

Gracias hijo mío. Tu caricia me devuelve la inspiración y la motivación. Me recuerda que ser madre es la aventura más maravillosa que se puede vivir. Que se siente cansancio pero que por estos instantes maravillosos todo vale la pena.

Gracias por leerme.

C. E.

 

21-1-2018

7 comments

    1. Querida Midiala, gracias! es un mundo maravilloso y tan distante de la maternidad «romántica» que nos muestra la publicidad. Abrazos para tus niñas.

  1. Así es amiga, noches en vela, instantes de desesperación por no saber qué más hacer para tranquilizarle , pero basta un solo gesto suyo para reconfortarte, llenarte de amor y sentirte agradecida y orgullosa. Sin duda, la mejor experiencia para una mujer. Un abrazo, Cecilia

  2. Pero si lo tenías muy claro.
    Y con lo perseverante que eres…
    Además de lo que el destino puso de su parte.
    Solo queda agradecer.

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